lunes, 25 de julio de 2011

Mario Guerrero - ME GUSTAS


Si pudiera dedicarte una canción,
creo que esta sería la más indicada,
pues la letra de ésta, habla un poco
de lo que me pasa contigo.



miércoles, 4 de mayo de 2011

martes, 3 de mayo de 2011

Juegos Peligrosos...

Siento una confusión tremenda… me siento atraída por el hombre que jamás una mujer debe mirar. Pero que puedo hacer?... somos seres humanos…

No quiero eximir mi responsabilidad en cuanto a la atracción que tengo hacía él, pero creo que fui incitada a sentir esto. Jamás, y en ningún sentido –cuerdo- me podría haber fijado en él. Está por fuera del prototipo de hombre en el que suelo fijarme… ¿pero que va?... ahí está… caí redondito con cada una de sus miradas, con cada roce insignificante, con cada charla, con cada detalle, etc.

Cada vez que me mira, siento que lee cada uno de mis pensamientos. Cada vez que existe ese juego de palabras, de bromas, y por supuesto de miradas siento que su ego aumenta… Y es ahí donde me pregunto, de que le sirve tener un buen ego si no es capaz de hacerse responsable de él?... Su ego lo traiciona, pues su galantería, su juego de seducción, su coqueteo constante no le sirve de nada si el no es capaz de llevar a su final aquel juego.

Claro… es fácil “Calentar el agüita”. Pero para que hacerlo si en el fondo no vas a tomártela?... bastante coloquial mi frase, pero es la realidad. Yo no soy una blanca paloma, y tampoco pretendo serlo, e incluso reconozco que quizás también he hecho lo mismo, pero al menos ese juego que he empezado lo he terminado.

"No todo lo que se desea se ama, ni todo lo que se ama se desea”… Con esta frase dejo de manifiesto que no es amor lo que siento, al menos por el momento. Creo que todo ese “jueguito” – a propósito o inconscientemente, eso no lo sé….- me ha provocado ganas enormes de sentir su respiración, su olor, y su piel muy cerca de mi. Y principalmente el deseo enorme de besar sus labios…

¿Será algo normal para él, o será que lo hace con la finalidad de que sea yo quién actúe?... Esta incertidumbre de no saber a que juega realmente me deja un sazón amargo, me deja mil dudas, me hace incluso sentir ridícula…

Quizás por cuanto tiempo más seguiremos así…

Quizás sólo se quede todo en un Juego Peligroso...

viernes, 29 de abril de 2011

lunes, 21 de febrero de 2011

Hombre y Mujer. Deseo incontrolable.

Atracción Fatal

El hombre y la mujer fueron creados para la procreación, estamos compuestos por cargas positivas y negativas las cuales nos hacen de alguna u otra manera que nos unamos afectivamente. Incluso, seguimos sintiendo atracción cuando ya hemos formado un lazo y un compromiso legal con nuestra pareja, pero que pasa si aun estando comprometidos, caemos en infidelidad?, porque sucede esto?, que pasa cuando uno de los dos siente atracción por otra persona que no es su polola (o), novia(o), u cónyuge ?

Según lo que he leído en algunas notas que andan merodeando por la red, dicen que la mayor parte de los seres humanos que están comprometidos ya sea en noviazgo o en matrimonio incurren en infidelidades. Los motivos son innumerables. Hay mujeres u hombres que se fijan en personas comprometidas creyendo que el otro dejará algún día a su pareja actual, haciendo sentir al “tercero” en cuestión, un grado de importancia. Otros, son infieles solo y exclusivamente por que son “Calientes” y les atrae de sobre manera lo prohibido. El otro resto, cae en este tipo de relaciones por que no se sienten con la capacidad de comprometerse, es decir, miedo al compromiso. En fin, podría seguir con ejemplos, pero no terminaría nunca.

En lo personal, soy de las que piensa que para amar a alguien y comprometerse con éste no es necesario contraer el sagrado vínculo. El amor se puede demostrar y se puede vivir libremente y sin tener que atarse a un papel que queda en el registro civil.

Somos de carne y huesos, sentimos, pensamos, y eso es claramente lo que nos diferencia de los animales. Por ende, es imposible no sentir deseo u atracción por otra persona aún cuando estás comprometido (a).

Desgraciadamente, yo he sido de las personas que por cosas del destino se ha fijado en la persona equivocada. Y en dos oportunidades (que es peor). Pero debo aclarar que no me arrepiento. Esto de haber sido “el tercero” que sobra… es bien complejo, más cuando involucras sentimientos. Pero bien se dice, que de las experiencias se aprende, y yo ya lo hice. Sin embargo, no he dejado de pensar en que es completamente inevitable sentirte atraído por una persona, más si ésta está comprometida. Cuando se siente una química exquisita, ganas desenfrenadas de besarlo, ganas de sentirte entre sus brazos y no dejar de escuchar cada una de sus historias, ganas de por un momento sentir su respiración, y ver que los ojos de el o ella (según sea el caso) te dice a gritos que se muere de deseos al igual que tu de besarte, hace sin dudas, que en nosotros aflore ese sentimiento de deseo inexplicable, nublando la razón por completo.

Hoy, siendo consciente de lo bueno y lo malo, llego siempre a lo mismo; a que el deseo a veces le gana a nuestra razón, y quizás en muchas otras le debe ganar al corazón. Y como leí por ahí “No todo lo que se ama se desea, y viceversa”. Hoy, no te amo, pero si el deseo por ti es grande. Y si el destino hizo que te encontrara en un momento equivocado, debió ser por algo, pero no hay nada escrito donde se me prohíbe sentir todo lo que siento cuando me miras y cuando rozas mi piel, y sé que aunque sea mínimo, algo muy similar te pasa a ti. De lo contrario no tendría razón de ser tus actitudes.

En fin… la tentación es grande como dicen… pero está en uno y en lo que el otro te “coloque en bandeja” para que aquel deseo desenfrenado que nos embarga, desaparezca o bien permanezca quizás hasta cuando.....

jueves, 2 de diciembre de 2010

"LA REALIDAD ES QUE NADIE ENTIENDE NADA..."

Una verdadera mierda es eso que dicen que lo más hermoso de un ser humano es lo que lleva por dentro; los sentimientos, el actuar que cada día tomas por el camino de la vida, la dulzura, tu capacidad intelectual, en fin…………

Pero, me pregunto ¿Porque los seres humanos seremos tan despectivos, tan humillantes, tan hirientes, tan envidiosos, tan egocéntricos, tan todo?...

En realidad no sé si estas palabras son de rabia, o de desesperación por encontrarme perdida o desorientada alrededor de tanta gente, pero sí debo reconocer que siento una tristeza enorme. Es algo que me supera. Sé que encerrada en estas cuatro paredes de mi habitación no voy a encontrar la felicidad, pero por otra parte, sé que allá afuera existe un mundo que me hace sentir miedo, inseguridad, incertidumbre y mucha soledad, la que trato de olvidar o enterrar leyendo, escuchando música, viendo cualquier cosa por Internet, y por supuesto comiendo…

Es increíble, ni si quiera yo puedo creer lo que escribo. Pero es la realidad. Lo único que no me hace sentir sola y que creo toda mi vida he tenido como mi fiel compañía y a su vez mi gran enemiga es la comida. Odio sentir esta desesperación. Odio estos temores. Odio pensar en sí trago cualquier alimento eso significará una caloría más, un kilo más, un llanto más que escondo bajo esa coraza que pongo ante los demás cada vez que salgo a la calle…

Odio ver la realidad; todos los días en las mañanas me levanto sólo por que me espera un día de trabajo. Trabajo que mantiene mi mente ocupada, y que debo admitir me encanta. Pero hay veces en que dudo de ese encanto, pues a veces siento tantas ganas de irme lejos, estar sola, ganar suficiente dinero para poder marcharme, poder hacer un sinfín de cosas, y alejarme de lo que me hace daño – muchas veces un daño que la gente sin querer lo hace, ya sea pronunciando una mísera palabra o actuando de una manera errónea-.

Hoy, siento que he vuelto a punto cero. Creo que todo lo que me enseñó el Psicólogo que me trató por mi “Colon Irritable” y las “Trancas y/o Complejos de niñez o adolescencia” se me han esfumado. Trato de recordar aquellas conversaciones, consejos, y ejercicios, pero esta sensación de derrota interna, de fracaso, de monotonía esta por sobre todas esas mejorías que llegué a lograr en ese tiempo. Hoy, me siento atrapada. Me siento una mujer que no tiene ganas de salir, compartir, cansada de que en su vida siempre el tema principal sea su aspecto físico y su vulnerabilidad a cambiar sus estados de ánimos.

Me siento cansada. La verdad es que ni ganas tengo de entablar algún tema de conversación con mi familia. Hasta de ellos estoy saturada (pues ellos han hecho que yo me transforme en una persona sin paciencia o quizás aislada de ellos éstos últimos años…).

Admito que necesito estar sola, lejos de mis amistades, lejos de mis viejos, lejos de ti, lejos de todos. Necesito reencontrarme y reencantarme. Necesito encontrar un sentido a mi vida.

Quiero irme lejos, quiero olvidar muchas cosas, quiero sentirme libre. ¿Como hacerlo?... No puedo dejar tirado mi trabajo, no cuento con la mejor situación económica como para marchar y olvidar todo. Y no cuento con lo más importante, “el valor”, de decir en mi casa que necesito irme por un tiempo para poder encontrarme y re encantarme. Y eso porque??... Porque, quizás, el haber vivido tantas cosas en mi niñez y adolescencia me hicieron madurar mucho más rápido que cualquier otra jovencita. Quizás ésto provocó que me convirtiera en una “hija demasiado hija, una amiga demasiado amiga, en una estudiante y/o trabajadora demasiado trabajadora, en una mujer que no tuvo otra opción que olvidar o tapar su dolor o tristeza en un “carácter fuerte”, el cual hoy no me permite tener el valor para decir “Necesito respirar, necesito vivir mi vida, necesito sentirme bien, necesito vivir para mi y no para ustedes”. Esta mujer que soy hoy, se esconde en lo primero que se le ocurre por la mente, y nadie se da cuenta. Soy un ser humano que siente, que sueña, que sufre y que llora (y muchas veces en silencio) pero la realidad es que “Nadie entiende nada”…

No sé por cuanto tiempo más siga sintiéndome así. Lo único claro, es que me siento atrapada en un mundo que yo no soñé jamás. Me siento atrapada de mi misma, de mi monotonía, de mi desgano para vivir todos los días. De mi desconformidad física. Cansada de siempre escuchar los mismos consejos, cansada de escuchar las mismas promesas, cansada de escuchar situaciones que jamás cambiaran. Realmente cansada…

Quizás esta nota no sea una de mis mejores redacciones, pero hoy no me preocupé de cuan bien escrito tiene que estar este texto, o esta especie de “diario de vida virtual”, me preocupe de llevar a palabras todo lo que tengo guardo y que cada día me asfixia más.